viernes, 4 de septiembre de 2009

¡UNA BELLEZA DE LA NATURALEZA…!


La naturaleza plasmó en el tallo y ramas de este árbol el escultural cuerpo de lo que podría ser la mujer ideal...








Iba en un vehículo de transporte público cuyo piloto sintonizaba un programa que hacía preguntas a sus oyentes.

De repente, al locutor se le ocurrió averiguar a una joven que tenía al teléfono sobre sus medidas anatómicas.

Ella, sin amilanarse, contestó:

- Noventa, sesenta, revienta

Con la popularidad lograda por la lipo-escultura y la idea de las chicas de querer ser delgadas, esas medidas prácticamente están en desuso.

Sin embargo, la sabia naturaleza plasmó en el tallo y ramas de este árbol lo que podría ser el cuerpo ideal de una mujer.

Allí está con las piernas juntas, los brazos extendidos y la mirada dirigida al cielo.

Se trata de una verdadera belleza. ¿No es cierto…?

No hay comentarios: